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¿Qué será del Barcelona sin Messi?

Lionel Messi es -fue, debido a su decisión de abandonar el club- el jugador más importante del Barcelona. Esta afirmación es una obviedad casi absurda. Nadie podría refutarla ni en su más enfermizo delirio futbolístico. Su aporte al conjunto catalán ha sido tan decisivo que hasta podría postularse que en la historia del Barsa existe un antes y un después de la aparición del argentino. Entonces, con el rosarino en plena retirada de la Ciudad Condal, cabe preguntarse qué será el Barcelona sin su emblema.

Antes de responder tamaño interrogante convendría hacer un breve pero contundente repaso de la obra de La Pulga en el conjunto catalán. Es el máximo goleador de la historia con 634 goles en 731 partidos y en sus 16 años con la camiseta azulgrana acaparó títulos a granel: 10 Liga españolas (2004/05, 2005/06, 2008/09, 2009/10, 2010/11, 2012/13, 2014/15, 2015/16, 2017/18 y 2018/19); 6 Copas del Rey (2008-09, 2011-12, 2014-15, 2015-16, 2016-17 y 2017-18); 8 Supercopas de España (2005, 2006, 2009, 2010, 2011, 2013, 2016 y 2018); 4 Liga de Campeones de Europa (2005/06, 2008/09, 2010/11 y 2014/15); 3 Mundiales de Clubes (2009, 2011 y 2015) y 3 Supercopas de Europa (2009, 2011 y 2015).

La cosecha es abrumadora. Claro, faltaría agregar los logros individuales de Messi, tales como los Balones de Oro, las veces que fue goleador de la Liga española y la Champions League y la inmensa cantidad de récords que ha barrido con el correr de los años, pero más oportuno resultaría acotar que antes de su aparición en escena en la temporada 2004/05, Barcelona arrastraba una sequía de cinco temporadas sin conseguir el título de la Liga y que hasta entonces tenía 16, una decena menos de los que posee por obra y gracia del rosarino. Además -quizás sea éste el dato más significativo- el Barsa apenas poseía una lejana victoria en la Liga de Campeones de Europa (1991/92), de la que pasó a ser un asiduo triunfador justamente en la era Messi.

Por supuesto constituiría una herejía postular que el Barcelona se hizo grande por La Pulga. Siempre lo fue. En cambio, con Messi se acercó considerablemente al Real Madrid en la cantidad de títulos de Liga. Los merengues llevaban una abismal ventaja de 29 a 16, ahora reducida a un apretado 34-26. También extendió su reinado al contexto europeo, pues el Madrid atesoraba 9 Champions (actualmente tiene 13, considerando su antigua versión como Copa de Campeones de Europa) y el Barcelona sólo una (ya son 5 por las 4 en las que el argentino fue determinante).

Pero esta interminable enumeración se refiere al pasado, rico pero pasado al fin. Barcelona debe mirar el futuro. Un futuro sin Messi. Ronald Koeman, el flamante técnico, afronta la misión de reconstruir un equipo hecho añicos por la catastrófica derrota por 8-2 a manos del Bayern Munich en Lisboa. El nuevo DT ya hizo la lista de los jugadores prescindibles, entre los que aparecen pilares como el uruguayo Luis Suárez, Jordi Alba, Sergi Busquets y Gerard Piqué. Pretende retener al portugués Nelson Semedo, el alemán Marc-Andre Ter Stegen, el juvenil Ansu Fati (uno de los pocos productos recientes de la aparentemente agotada Masía), los franceses Clement Lenglet,  Antoine Griezman y Ousmane Dembelé y el holandés Frenkie De Jong. No se salió con la suya con  Messi…  

La apremiante situación deportiva se extiende al ámbito económico, por lo que no parece probable que el club vaya a tener un protagonismo estelar en el mercado de pases. La jerarquía que está perdiendo cuesta muchos millones de euros…

Un plantel nuevo sin su natural líder futbolístico, sin un jugador que haya tomado la posta del capitán (Messi la recibió el brasileño Ronaldinho) y con una absoluta carencia de referentes (el argentino compartió equipo con Carles Puyol, Xavi, Busquets, Piqué, Ronaldinho e Iniesta)… Barcelona debe reinventarse o sucumbir en el intento.  Koeman y el cuestionado presidente Josep Maria Bartomeu tienen por delante una tarea descomunal y ya no podrán encomendarse a Messi.