Victorio Pirillo, secretario general del Sindicato de Municipales de Vicente López (STMVL), realizó un duro diagnóstico de la situación socioeconómica del país y de la realidad que atraviesan los trabajadores estatales. Pero además puso la mirada en 2027 y advirtió sobre el riesgo que, a su entender, enfrenta la oposición de cara a las próximas elecciones presidenciales: “si las alternativas que manejan en la oposición son las mismas de siempre, la gente va a volver a votar a Milei”.
Pirillo sostuvo que el escenario económico también golpea de lleno a los trabajadores municipales y consideró que ya no existe una diferencia sustancial entre los salarios del sector público y los del privado.
Al hacer una cronología del gobierno libertario y analizar cómo afecta el contexto económico a los trabajadores municipales, indicó que “no escapan a la realidad del resto de los trabajadores del país. Ya no podemos hablar de una distinción significativa entre salarios privados y estatales, porque ambos están por debajo de la línea de pobreza. Tanto en la actividad pública como en la privada los sueldos son paupérrimos y a la gente, a ciencia cierta, le cuesta mucho, no ya llegar a fin de mes, sino llegar al día 15 o 20”, sostuvo en una entrevista radial.
Para Pirillo, el problema excede al Gobierno nacional y alcanza también a gobernadores e intendentes.
“Es una situación muy caótica y crítica, porque no es solo un esquema que adopta el Gobierno nacional, que es el que impulsa esta política de semicongelamiento de los salarios. Si usted da un 1% de aumento prácticamente está congelando los salarios, y las distintas patronales, inclusive aquellas que les toca ser gobernadores o intendentes, no difieren mucho a la hora de aplicar políticas de recuperación salarial, porque prácticamente todos, a excepción de muy pocos, confieren similares cifras”, graficó.

El dirigente sindical destacó, sin embargo, la situación particular de los trabajadores municipales de Vicente López y las conquistas obtenidas en las últimas negociaciones. “Acá venimos de un proceso en donde las paritarias se siguen realizando, al contrario de muchos lugares en los que, prácticamente por no reunirse, han sido indirectamente eliminadas».
Pero el eje político de su análisis estuvo puesto en lo que pueda ocurrir en las elecciones de 2027 y, especialmente, en la capacidad de la oposición para construir una alternativa capaz de disputarle el poder al presidente Javier Milei.
Pirillo consideró que una parte del electorado que acompañó a Milei está disconforme con el Gobierno, especialmente por la situación económica, pero advirtió que ese malestar no necesariamente se traducirá en un voto opositor.
“La oposición es tan necia, reiterativa y aburrida que siempre recurre a los mismos candidatos. O sea, vuelven a aparecer los mismos candidatos que la gente sacó con el voto. Yo veo que una gran parte del electorado de Milei está molesta con el presidente por ciertas actitudes, por ciertas formas de manejarse, porque la parte económica entró en un túnel y todavía no ve la luz, digamos, para hacerlo gráfico. Pero la gente me dice que, si las alternativas que se presentan son las mismas de siempre, las que llevaron a Argentina a este estado, inclusive siendo los responsables de que esté Milei, vuelven a votar a Milei.”
La advertencia coloca a la oposición frente a un dilema de cara a 2027: el desgaste del oficialismo no alcanza por sí mismo para garantizar una transferencia automática de votos hacia sus adversarios.
DUROS CUESTIONAMIENTOS AL PJ
En ese contexto, Pirillo apuntó directamente contra la dirigencia opositora y cuestionó lo que considera una ausencia de propuestas concretas para la ciudadanía.
“La oposición no trabaja sobre programas que tengan como beneficiaria a la gente y al país, solo se ocupa de garantizar sus candidaturas que le posibiliten lograr un espacio político. No les interesan las personas porque éstas -en su inconsciente- han adquirido la calidad de cosas; sí, las personas hoy son la cosa”, advirtió.
También se refirió a la disputa interna del peronismo y puso el foco en la relación entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof.
“Cristina Kirchner considera desleal a Axel Kicillof porque el gobernador lanzó hace tiempo su propio espacio político, el Movimiento Derecho al Futuro; tal afrenta solo tiene una lectura: somos lo que viene y Cristina ya fue porque es el pasado”.
El dirigente sindical también cuestionó el papel de Sergio Massa y su eventual estrategia electoral hacia 2027.
“Un pivoteador y desordenador profesional como Massa mina el campo electoral impulsando candidatos… un Dante Gebel por aquí; un Jorge Brito por allá -quizás a jefe de Gobierno porteño- y un camino corto para Massa -con destino a la gobernación bonaerense como objetivo encubierto- que baja y se pierde”.
Pirillo fue todavía más lejos y planteó interrogantes sobre las distintas facetas políticas de Massa y cuál de ellas podría aparecer en el escenario electoral de 2027.
“¿Cuál Massa y sus múltiples personalidades sería ese del 2027? ¿El Sergio Massa que es hombre de los fondos buitre que expolian al pueblo, o el Sergio Tomás Massa que dice -sin ponerse colorado- que nos va a liberar de todos ellos? ¿O el que como candidato a presidente nos afirmaba que iba a resolver los problemas que generaba como ministro de Economía?”.
En su particular interpretación del escenario político, Pirillo incluso planteó una eventual combinación electoral entre Milei y Massa.
“Así las cosas, entre toda esta maraña puede ser que, para que siga el baile, el final elegido por los que mandan sea Milei presidente (de última habría que soportarlo solo cuatro años, pero si fuera otro serían ocho seguros) y Massa gobernador”. Y ahí, sí, Sergio y no Sergio Tomás se garantizaría su objetivo mayor que es la Presidencia y un jaque mate a las aspiraciones que conforman la Perestroika provincial”.

UNA PÁLIDA CGT
El análisis de Pirillo también alcanzó al movimiento obrero. El titular de los municipales de Vicente López consideró que las movilizaciones convocadas por las centrales sindicales y los sectores opositores no logran representar al conjunto de la sociedad.
“Hay algo real: tanto la CGT como las dos CTA o los partidos opositores, cuando convocan a marchas no cuentan con el apoyo de la gente. No son marchas masivas, son de militantes que conforman un mundo opositor, digamos. Pero esas marchas no son acompañadas por el anónimo, el que se levanta a las cuatro de la mañana y va a trabajar. El anónimo no está. No hay marchas de medio millón de personas, de un millón de personas. Son las de siempre, de 30 o 40 mil personas, que es lo que moviliza generalmente la oposición. Entonces debe haber un replanteo del otro lado para preguntarse ¿por qué, más allá de esta situación, no logramos concitar la atención de la población y que vea a alguien creíble del otro lado? No lo ven”, cuestionó Pirillo.
Y agregó: “La oposición no le ha generado ningún daño al Gobierno, no lo ha lesionado ni deteriorado en absoluto. Todo el daño o el deterioro que posee el Gobierno provino de las propias filas”.
Para el sindicalista, el problema de las organizaciones gremiales no pasa solamente por su capacidad de movilización, sino también por la ausencia de un programa político que pueda presentarse como alternativa.
“El rol de los sindicatos en la construcción de una alternativa opositora al gobierno debe ser seguir propuestas. No digo todos, pero la gran mayoría en la CGT siguen personas, no siguen propuestas. ¿Cuál es hoy la propuesta que la CGT plantea en un hipotético gobierno a futuro? ¿Qué es lo que plantea? Nadie sabe. La única propuesta que se escucha es ‘que se vaya Milei, que se termine Milei, que echen a Milei, que salga Milei, etc, etc. Hay un vacío total, porque acá todo el mundo habla de la enfermedad, pero nadie dice cómo nos curamos. Nadie dice cómo van a sacar a la Argentina adelante, cómo van a hacer para reinsertar al mundo del trabajo a casi 14 millones de informales”, subrayó.
Pirillo también cuestionó la idea de atribuir exclusivamente al actual Gobierno la responsabilidad por la situación económica y social del país.
“Todos son responsables de esta situación. Milei será responsable de una parte de la desgracia de la Argentina, pero su responsabilidad es apenas de tres años. Esto no viene de hace tres años, viene de muchos más”, aseguró.
En esa línea, explicó por qué considera que la oposición no logra capitalizar el descontento social: “la gente no sigue a nadie de la oposición porque está cansada de la dialéctica, que solo habla de cosas maravillosas, de discursos rimbombantes, pero a la hora de la verdad no se traducen en nada en beneficio del ciudadano que los ha visto”.
ARGENTINA PODRÍA HACER LO MISMO QUE JAPÓN
Más allá de la coyuntura política y sindical, Pirillo también habló de su faceta como escritor y de la reciente publicación de su cuarto libro, Bronce y Cenizas, Iwo Jima, con prólogo de Mario Rapoport, a quien definió como “un hombre de mucho prestigio es el decano nacional de la economía, podríamos decirlo”.
Pirillo explicó que el libro no se limita a reconstruir cronológicamente una de las batallas más importantes de la Segunda Guerra Mundial, sino que busca analizar el choque entre dos sociedades y sus respectivas estrategias.
“En principio, yo hice un libro que, si bien retrata cronológicamente la batalla de Iwo Jima, sale del contexto de la mayoría de los libros que he leído. Primero estudio la mentalidad, la confrontación de dos realidades distintas, que es la japonesa y la americana. Y me remonto a la historia del Japón, sus orígenes y a su estrategia. También muestro, en cierta forma, haciendo un comparativo, cómo una sociedad tan cerrada como la japonesa, pone los barcos de guerra americanos en la bahía de Tokio e invita al emperador a abrirse al mundo, y cómo un país tan cerrado y atrasado, en muy poco tiempo, se convierte en una potencia mundial”, relató.
La comparación con la Argentina aparece como una de las conclusiones centrales de su trabajo.
“Quiero decir que estoy haciendo un cuadro comparativo de que la Argentina puede hacer lo mismo, podría hacer lo mismo y mejor, porque tiene más recursos que Japón, que es una isla muy pequeña, sin recursos”, culminó.











