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Victorio Pirillo: “El axelismo imita a Vandor y plantea un kirchnerismo sin Cristina, pero ella ya eligió su fórmula para 2027”

El secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales de Vicente López, Victorio Pirillo, analizó el escenario electoral de cara al 2027, cuestionó la situación salarial y trazó su lectura sobre las internas del peronismo. Asimismo, dejó en claro que “Cristina ya tiene su fórmula y es el exgobernador y actual senador Gerardo Zamora con el senador Sergio Uñac, que son sus favoritos”.

En diálogo con el programa Aquí no ha pasado nada, de FM Manantial, Pirillo planteó que la evaluación de la realidad argentina depende del sector social desde el que se la observe. “Depende de cómo se mire y de qué lado. En La Rural, el otro día lo vieron todos muy bien, hasta presentaron el toro campeón y la gente aplaudía, igual que en otras épocas de la Argentina. Y hay otro sector que la pasa muy, muy mal, que no llega al día 20, principalmente el sector asalariado”, afirmó.

«Hay sectores que la pasan muy, muy mal, que no llegan al día 20, principalmente el sector asalariado”, afirmó Victorio Pirillo, secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales de Vicente López.

Según el dirigente sindical, las diferencias que existían entre los empleados privados y los estatales comenzaron a diluirse debido al deterioro general de los ingresos. “Ya es una temática nacional porque no hay rubro. Antes había una distinción entre lo privado y lo público, pero los convenios colectivos de la rama privada no superan aumentos del 1,5 o del 2%. En el Estado, prácticamente todos los salarios se han achatado y la mayoría, por no decir casi todos, está debajo de la línea de pobreza”, sostuvo.

Al comparar el gobierno de Javier Milei con el de Carlos Menem, Pirillo señaló que se trata de dos momentos históricos diferentes y describió un deterioro general de las instituciones. “Son dos épocas distintas, dos pueblos distintos y una Argentina completamente diferente. Aquella era una Argentina que tenía respaldo para hacer lo que hizo Menem. Primero se desacreditó todo, más allá de las propias torpezas del radicalismo y del gobierno de Alfonsín. Hoy todo se ha deteriorado, también las instituciones”, expresó.

“La democracia en sí ya no le sirve al ciudadano; le sirve al aparato político para ser reelecto y para competir. Uno escucha a los políticos y sólo piensan en cómo se arman las listas y quiénes van a ser los candidatos”, agregó. En ese contexto, analizó la disputa interna entre el gobernador Axel Kicillof y el sector conducido por Cristina Kirchner. Pirillo comparó el surgimiento del axelismo con el planteo de Augusto Timoteo Vandor durante el peronismo y sostuvo que el conflicto de fondo está relacionado con la conducción del espacio.

“Salvando las distancias, el axelismo plantea lo que planteaba Vandor: un peronismo sin Perón. El axelismo plantea un kirchnerismo sin Cristina, me parece a mí”, señaló. Pirillo argumentó que el peronismo históricamente se organizó alrededor de una sola conducción y recordó la derrota que sufrió el duhaldismo cuando intentó disputar el liderazgo de Néstor Kirchner.

“El peronismo se caracteriza por tener un jefe y no dos. No hay lugar para dos jefes y nunca lo hubo. Ni siquiera cuando Duhalde pensó que era el rey del aparato, que tenía a los intendentes, la provincia más importante y poderosa del país, y desafió a Néstor Kirchner con Chiche Duhalde encabezando una lista contra Cristina. Kirchner le ganó por amplio margen”, recordó.

“Esa es la pelea de fondo. Cristina no quiere retirarse y sabe que, si Axel Kicillof accede a la Presidencia, la jubilan. Y no está dispuesta a que la jubilen”. Ante la observación de que la expresidenta está condenada, cumple prisión domiciliaria y no puede ser candidata, Pirillo consideró que todavía conserva capacidad para intervenir en la definición de una fórmula presidencial.

“No puede ser candidata, pero sí puede armar la fórmula, como la armó anteriormente”, manifestó. Luego atribuyó la elección de Alberto Fernández como candidato en 2019 a un acuerdo político de Cristina Kirchner con Héctor Magnetto y afirmó: “Ella necesitaba volver a la arena política sin que el apellido Kirchner y Cristina Kirchner fueran atacados todos los días en los titulares de Clarín y TN. El resultado de esa asociación ya vimos cuál fue y cómo terminó”.

Pirillo también arriesgó cuáles podrían ser las preferencias de la expresidenta para la próxima elección. “Como yo conozco a Cristina, cuando habla de Quintela o habla indirectamente de Wado de Pedro o de Axel Kicillof, creo que su fórmula no es ninguna de ésas. Cristina ya tiene su fórmula y es (el senador y exgobernador de Santiago del Estero) Gerardo Zamora con Sergio Uñac (senador por San Juan), que son sus favoritos”, aseveró.

Gerardo Zamora y Sergio Uñac, actuales senadores y exgobernadores de Santiago del Estero y San Juan, respectivamente.

Respecto de Sergio Massa, el dirigente sindical lo calificó como un dirigente experimentado, pero sostuvo que todavía enfrenta un fuerte rechazo social por su paso por el Ministerio de Economía. “Sergio Massa es un arribista que especula. Es un avezado de la política y nadie le va a restar mérito a cómo se mueve. Pero todavía no logra insertarse en el inconsciente social y tiene un altísimo rechazo, porque todo lo que dijo terminó siendo al revés”, afirmó.

Pirillo consideró que durante la última etapa del gobierno de Alberto Fernández, Massa acumuló un poder superior al correspondiente a un ministro. “A Alberto Fernández lo subieron a un avión y lo mandaron a tocar la guitarra a Chapadmalal. Massa ya decidía sobre las finanzas, sobre los cargos en lugares estratégicos del Estado y sobre el endeudamiento de la economía. Pasó a ser casi un presidente de facto dentro de un gobierno constitucionalmente elegido”, sostuvo.

Al evaluar las alternativas electorales, descartó que una eventual candidatura de Myriam Bregman (Frente de Izquierda) pueda modificar sustancialmente el escenario. “Si tengo que analizar a quién le resta votos, sería a la centroizquierda. A Milei no creo que le saque ni un voto. Como fuerza política podrá crecer ante el descontento, pero no veo que desequilibre nada”, opinó. También afirmó que al Gobierno nacional le conviene alentar la aparición de distintas expresiones opositoras porque la fragmentación podría favorecer al oficialismo.

Finalmente, Pirillo analizó el enfrentamiento de Milei con Lula da Silva y planteó una interpretación diferente sobre la estrategia del mandatario argentino. Según sostuvo, los ataques contra el presidente brasileño podrían terminar favoreciéndolo electoralmente y evitar que la figura regional de Milei sea desplazada por un eventual gobierno de Bolsonaro.

“Milei hace que ayuda a Bolsonaro agrediendo a Lula, pero en realidad no lo está perjudicando: lo está ayudando. El verdadero interés de Milei es seguir siendo el referente de Donald Trump y de los intereses norteamericanos en Latinoamérica”, afirmó.

“Si Bolsonaro llegara a ganar la elección, por el poder geográfico de Brasil, por su potencia industrial, por su comercio, por su Ejército y por su cantidad de habitantes, la figura de Milei sería desplazada. El nuevo líder de esa llamada derecha sería Bolsonaro y no Milei. Por eso pienso que Milei no ataca a Lula: lo ayuda”, concluyó.

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