El Sindicato Único del Personal Aduanero de la República Argentina (SUPARA) advirtió que las desregulaciones que busca implementar el Gobierno nacional “no pueden ser sinónimos de precarización laboral ni de pérdida de puestos de trabajo”. En el marco del Congreso Sindical Latinoamericano “Estado, Democracia y Justicia Fiscal”, realizado en la sede de SUPARA, el líder del gremio, Daniel Mallotti, dejó en claro: “Esto no lo vamos a permitir y es nuestro compromiso”.
El reclamo sindical se da en medio de las fuertes versiones sobre la renuncia del jefe de la Aduana, José Velis. Si bien aún no se confirmó la salida oficial del funcionario, esta mañana se supo que había pedido licencia por dos semanas.
Mallotti hizo hincapié en la importancia de que Argentina tenga una “aduana moderna y eficiente” y que cuente “con trabajadores capacitados, reconocidos y con derechos”. Sostuvo que el objetivo debe ser “combatir el contrabando y garantizar el cumplimiento de las normas en pos de cuidar nuestra industria nacional”.

El sindicalista también se pronunció sobre el tema fiscal y afirmó: “La discusión tributaria debe estar vinculada a una Justicia Fiscal. Está atada a una justicia social y a un sistema donde quienes más tienen más aporten para que estos recursos tengan un impacto social significativo”.
Hacia el final, desde SUPARA y la Recaudación Fiscal de América del Sur (FRASUR) aseguraron que seguirán “trabajando por la defensa de la seguridad social y de los derechos”, como también en la construcción de una “aduana fuerte, un Estado presente y por una integración regional que tenga a los trabajadores como protagonistas”.
También asistieron al Congreso sindical el Secretario General de la AEFIP, Pablo Flores; dirigentes del sindicato; la COLTIP, la Internacional de Servicios Públicos (ISP) y Emilse Cuda, Secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina del Vaticano.
LA SITUACIÓN DE JOSÉ VELIS
Las primeras versiones sobre la salida de Velis de la Aduana plantean que tuvo que ver con otro capítulo de la interna libertaria, en tiempos en los que el asesor presidencial Santiago Caputo viene perdiendo terreno frente a la secretaria general de la Presidencia, Karnia Milei, en diferentes decisiones de Gobierno.

Pero quienes caminan por la Aduana describen que el malestar del personal que se desempeña en el lugar se palpa en el aire. A los magros sueldos de los trabajadores, se le añade que no recibieron actualizaciones de haberes conforme a la inflación de los últimos años y deben desarrollar múltiples tareas tras una ola importante de retiros voluntarios.
En la actualidad, la Aduana se encarga de controlar mercadería en los puertos, aeropuertos y fronteras. Una función clave que, de acuerdo a lo que denuncia el Sindicato Único del Personal Aduanero de la República Argentina (SUPARA), se realiza sin el personal correspondiente, lo que posibilitó el “crecimiento del contrabando, con su impacto en la industria nacional y el comercio formal en Argentina”, tal como denunciaron.










