Inicio Política/Economía AFA bajo presión: los vuelos privados que preocupan y la causa que...

AFA bajo presión: los vuelos privados que preocupan y la causa que incomoda a Toviggino

Por Confidencial.ar

Las causas que rozan a la conducción de la AFA quedaron, desde hace tiempo, atrapadas en una zona de empates judiciales, silencios políticos y movimientos subterráneos. El poder del fútbol argentino, siempre difícil de investigar, vuelve a quedar en el centro de una trama donde se cruzan tribunales, empresarios y dirigentes con llegada a los despachos más sensibles.

Uno de los expedientes que genera mayor incomodidad apunta contra Pablo Toviggino, tesorero de la entidad que conduce Claudio “Chiqui” Tapia. La investigación, impulsada desde la justicia federal de Santiago del Estero, llegó a tener un pedido de detención promovido por un fiscal federal, pero quedó frenada en medio de disputas, recursos y señales cruzadas.

En la causa se habría analizado el entramado societario atribuido al dirigente, además de movimientos vinculados a vuelos privados. Entre los datos que aparecen bajo observación figuraría un viaje de julio de 2021 desde Miami a Buenos Aires, compartido con el empresario de seguros Jorge Giani y su esposa, funcionaria de la Corte Suprema de Justicia.

La causa contra Pablo Toviggino no aparece aislada dentro del mapa judicial que rodea a la conducción afista. Forma parte de un tablero más amplio, donde distintos expedientes avanzaron, se enfriaron o quedaron sometidos a una lógica de presión permanente. En tribunales, la lectura es simple: investigar al poder del fútbol nunca sale gratis.

El dato más sensible es que el expediente incluyó un pedido de detención impulsado por un fiscal federal de Santiago del Estero. Ese movimiento, lejos de acelerar la investigación, terminó abriendo una nueva etapa de resistencia judicial y política. Desde entonces, la causa parece haber ingresado en una zona de pausa administrada.

En el entorno del caso describen una dinámica conocida: medidas que se demoran, decisiones que no llegan y operadores que buscan correr el eje de la discusión. El problema, para la dirigencia de la AFA, es que el expediente no apunta sólo a hechos administrativos, sino a una estructura de poder económico y relacional.

Uno de los puntos centrales de la investigación estaría puesto en el entramado de sociedades vinculadas a Pablo Toviggino. La lupa judicial habría buscado reconstruir movimientos patrimoniales, conexiones empresariales y eventuales beneficios surgidos alrededor del poder que acumuló el tesorero dentro de la AFA.

El capítulo de los vuelos privados agrega un componente político de alto voltaje. Según la reconstrucción del expediente, en julio de 2021 Toviggino habría compartido un vuelo desde Miami hacia Buenos Aires con Jorge Giani, empresario del rubro seguros, y su esposa, funcionaria de la Corte Suprema. Es el tipo de dato que, si se profundiza, puede abrir una caja bastante incómoda.

La pregunta que sobrevuela en tribunales es qué volumen real tiene esa red de vínculos y hasta dónde puede llegar la investigación si se destraban las medidas pendientes. En la política judicial saben que los vuelos privados, las sociedades y los contactos sensibles suelen contar más que un expediente frío. Ahí está la película, no sólo la foto.

El freno de la causa no puede leerse únicamente como una demora procesal. En el mundo judicial interpretan que el expediente quedó cruzado por intereses externos, relaciones de poder y una resistencia activa a que el caso escale. En criollo: cuando el fútbol toca la puerta de la justicia, muchos empiezan a mirar el piso.

La conducción de la AFA conserva una enorme capacidad de influencia política, económica y territorial. Ese volumen de poder convierte cualquier investigación en un asunto delicado, especialmente cuando aparecen nombres ligados a empresas, tribunales y estructuras estatales. Por eso, cada movimiento judicial se mide con calculadora.

El caso también expone una tensión de fondo: hasta dónde está dispuesto el sistema judicial a investigar a los hombres fuertes del fútbol argentino. Si el expediente avanza, podría reabrir preguntas sobre sociedades, vínculos empresariales, viajes y eventuales protecciones. Si vuelve a quedar congelado, confirmará otra vez que en la AFA también se juega fuerte afuera de la cancha.

Una eventual reactivación del expediente tendría impacto directo sobre la conducción de la AFA. No sólo porque involucra a Pablo Toviggino, uno de los hombres de mayor peso interno, sino porque podría arrastrar a otros actores del ecosistema que rodea al fútbol argentino. La pelota, esta vez, no está en el área: está en tribunales.

Para Claudio “Chiqui” Tapia, cualquier avance judicial sobre su tesorero representa un problema político. Toviggino no es un dirigente marginal dentro del esquema afista; es parte del núcleo que sostiene la arquitectura de poder de la conducción. Por eso, cada dato del expediente se lee también como una señal hacia Viamonte.

El trasfondo es más profundo que una causa individual. La investigación vuelve a poner sobre la mesa el funcionamiento del poder en la AFA, sus alianzas externas y los límites reales del control judicial. En un país donde el fútbol pesa casi como un ministerio, tocar esa caja siempre genera ruido. Y cuando hay ruido, alguien intenta bajar el volumen.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí